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Delft,
Países Bajos,
24 de octubre
de
1632
–
26 de agosto
de
1723,
fue un comerciante y científico
neerlandés,
conocido por las mejoras que introdujo a la fabricación de
microscopios
y por sus descubrimientos pioneros sobre los
protozoos,
los
glóbulos rojos,
el sistema de
capilares
y los ciclos vitales de los
insectos.
Leeuwenhoek careció casi por completo de
formación científica; su padre falleció en
1638
cuando él contaba con seis años y su madre volvió a casarse,
pero enviudó de nuevo 10 años más tarde. El joven Leuuwenhoek
asistió al colegio en
Warmond,
y posteriormente recibió formación en
Ámsterdam
como tratante de paños. Sin embargo, su enorme curiosidad le
llevó a formarse por sí mismo, leyendo libros y artículos
tanto de
astronomía
como de
ciencias naturales,
matemáticas
y
química.
Una vez que contrajo matrimonio, volvió con su mujer a vivir a
Delft, donde abrió un comercio de telas.
Mientras trabajaba como comerciante y
ayudante de cámara de los alguaciles de Delft, construyó para
la observación de la calidad de las telas
lupas
de mejor calidad que las que se podían conseguir en ese
momento, tras aprender por su cuenta soplado y pulido de
vidrio. Desarrolló tanto fijaciones para pequeñas
lentes
biconvexas montadas sobre platinas de latón, que se sostenían
muy cerca del ojo, al modo de los
anteojos
actuales, como estructuras de tipo microscopio en la que se
podían fijar tanto la lente como el objeto a observar. A
través de ellos podía observar objetos, que montaba sobre la
cabeza de un alfiler, ampliándolos hasta trescientas veces
(potencia que excedía con mucho la de los primeros
microscopios de lentes múltiples). Con su microscopio
artesanal observó
fibras musculares
y la circulación de la sangre en
capilares.
En
1668
confirmó y desarrolló el descubrimiento de la red de capilares
del
italiano
Marcello Malpighi,
demostrando cómo circulaban los glóbulos rojos por los
capilares de la oreja de un conejo y la membrana interdigital
de la pata de una rana. En
1674
realizó la primera descripción precisa de los glóbulos rojos.
Más tarde observó en el agua de un estanque, el agua de lluvia
y la
saliva
humana, lo que él llamaría animáculos, conocidos en la
actualidad como
protozoos.
Son también las primeras descripciones de
bacterias
(observó el
sarro
de sus propios dientes) y de
espermatozoides
humanos (1679).
Leeuwenhoek se enfrentó a la teoría, por
aquel entonces en vigor, de la
generación espontánea
demostrando que los
gorgojos,
las
pulgas
y los mejillones no surgían espontáneamente a partir de granos
de trigo y arena, sino que se desarrollaban a partir de
huevos
diminutos. Describió el ciclo vital de las
hormigas
mostrando que las
larvas
y
pupas
proceden de huevos. También examinó
plantas
y
tejidos musculares,
y describió tres tipos de
bacterias:
bacilos,
cocos
y
espirilos.
Con todo, mantuvo en secreto el arte de construir sus lentes,
por lo que no se realizaron nuevas observaciones de bacterias
hasta que se desarrolló el
microscopio compuesto
en el
siglo XIX.
Dado que fue el primero en poder
disponer de lentes de tal calidad, fue también el primero en
realizar toda una serie de descubrimientos a los que nadie más
estaba en condiciones de acceder. No sólo destacó por dichos
descubrimientos, sino por las conclusiones a las que llegaba
tras sus observaciones. Fue recopilando éstas y enviándolas
por carta a diversos conocidos en los
Países Bajos.
Uno de ellos era el médico de Delft
Reinier de Graaf,
quien presentó a Van Leeuwenhoek en la
Royal Society
de
Londres.
Los miembros de la sociedad quedaron impresionados por su
trabajo y le animaron a continuar escribiendo acerca de sus
observaciones, momento a partir del cual comenzó a
intercambiar regularmente correspondencia con los miembros de
la misma, siendo nombrado oficialmente miembro en
1680.
Sus cartas estaban escritas en
holandés,
ya que no conocía ninguna otra lengua, una tremenda anomalía
en una época en que la literatura científica se desarrollaba
casi exclusivamente en
latín.
Se cree que fue el modelo de la obra de
Vermeer
El geógrafo; ambos eran muy amigos. Van Leeuwenhoek
aparece también en el diseño que no se utilizó nunca de un
billete de 10
florines
realizado por
Escher
en
1951.
Se dice que incluso en su lecho de
muerte Van Leeuwenhoek dictó una carta para la
Royal Society.
Murió el
26 de agosto
de
1723
en Delft a la edad de casi 91 años. El
31 de agosto
fue enterrado en la iglesia vieja (oude kerk) de la
ciudad. Durante su vida fabricó más de 500 lentes, algunas de
ellas de hasta 480 aumentos. Su desarrollo del microscopio fue
utilizado y mejorado por
Christiaan Huygens
para su propia investigación sobre
microscopía.
Finalmente, se ha destacado la influencia que ejerció sobre la
Monadología
de
Gottfried Wilhelm Leibniz.
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